¿Running y Jogging es lo mismo? Diferencias entre correr y trotar

¿Running y Jogging es lo mismo? Diferencias entre correr y trotar

Mucha gente se pregunta si running y jogging es lo mismo, o si existe alguna diferencia entre correr y trotar. Lo primero que debes saber es que ambas son actividades físicas muy populares, y altamente beneficiosas para la salud.

De hecho, el running y el jogging son dos de las formas de ejercicio más populares alrededor del mundo. Por lo tanto, una gran cantidad de personas ha intentado correr o trotar en algún momento de su vida.

Además, ambos tipos de ejercicios son atractivos porque es muy fácil comenzar, y puedes realizar estás actividades cuando quieras. Sin embargo, ¿qué es mejor, hacer running o hacer jogging?

Diferencias entre running y jogging

Si te preguntas si running y jogging es lo mismo, la respuesta corta es NO. esto se debe a que la diferencia entre correr y trotar radica en la intensidad. Es decir, la intensidad a la que se hace jooging y running varía.

Cuando haces running, la intensidad a la que corres es más rápida, y consumes más kilojulios. Además, requieres más fuerza del corazón, los pulmones y los músculos, en comparación con el jogging.

En consecuencia, correr exige una mejor condición física general que trotar.

Sin embargo, tanto el running, como el jogging, se destacan como dos excelentes formas de ejercicio aeróbico, por lo que ambas actividades son buenas para tu salud. Ten en cuenta que el ejercicio aeróbico implica cualquier actividad física que utilice oxígeno para producir energía.

Beneficios saludables del running y jogging

Si estas pensando en practicar running, o jogging con regularidad, debes saber que tu salud se verá beneficiada enormemente. Algunos de los beneficios de correr y trotar incluyen los siguientes:

  • El running y jogging pueden ayudar a tu cuerpo a desarrollar huesos más fuertes. Esto se debe a que ambos son actividades de soporte de peso.
  • Además, trotar y correr regularmente, permite que tus músculos se fortalezcan.
  • No solo eso, ya sea que optes por el running, o prefieras el jogging, en cualquier caso tu salud cardiovascular mejorará notablemente.
  • Tanto el jogging, como el running, te ayudan a quemar más calorías, y como resultado te permiten mantenerte en un peso saludable.

Es importante mencionar que la inactividad física está relacionada con un mayor riesgo de muerte, enfermedad arterial coronaria, además de hipertensión y accidentes cerebrovasculares.

De hecho, la mayoría de las enfermedades crónicas a menudo son causadas por la falta de actividad física, lo que afecta la calidad de vida de una persona. La buena noticia es que una actividad física regular, como el jogging, o el running, puede mejorar significativamente tu salud, no solo en lo físico, sino también en lo mental.

En ambos casos, el ejercicio físico incrementa la confianza en uno mismo, promueve el envejecimiento saludable, y en última instancia, mejora la calidad de vida.

Consejos para hacer running y jogging por primera vez

Ya ha quedado claro que running y jogging no es lo mismo. Por lo tanto, es posible que quieras comenzar a practicar alguna de estas actividades. Si es así, a continuación te compartimos algunos consejos para correr y trotar por primera vez.

Consulta a tu médico antes de correr o trotar

Es indispensable que consultes a tu médico antes de comenzar a correr o trotar. Si eres mayor de 40 años, tienes sobrepeso, padeces una enfermedad crónica, o hace mucho tiempo que no haces ejercicio, el running y el jogging son perfectos para ti.

Sin embargo, la evaluación médica previa al ejercicio, es vital para identificar tus probabilidades de experimentar un problema de salud, al realizar una actividad física. Es posible que tengas problemas médicos subyacentes sin siquiera saberlo.

Por lo tanto, la consulta medida sirve para determinar si tus riesgos personales y los beneficios del ejercicio son mayores que los demás.

Comienza con una caminata rápida

No intentes hacer running inmediatamente, ya que podrías lesionarte. Trata de mantener una caminata de 30 minutos de duración, y espera al menos de 8 a 12 semanas para aumentar gradualmente la intensidad.

En cada sesión de actividad física, intenta extender la cantidad de tiempo que pasas corriendo, alternando entre caminar y trotar. No pases por alto el estiramiento y calentamiento antes de comenzar tus sesiones.

Una vez que hayas terminado, estira suavemente tu cuerpo, y no olvides llevar contigo una botella de agua. Asegúrate de beber mucho líquido, antes, durante y después de correr o trotar.

Asegúrate de descansar dos veces por semana

Hacer running y jogging en exceso no es bueno para tu cuerpo. Podría provocarte lesiones, e interrumpir tu avance. Por lo tanto, te recomendamos descansar al menos 2 días completos a la semana.

Además, es buena idea que realices alguna otra actividad física de bajo impacto como la natación. Si quieres disminuir el peligro de lesiones, asegúrate de correr o trotar en lugares planos con césped en lugar de superficies duras como el concreto, o en superficies sueltas como la arena.

No realices ninguna de estas actividades en carreteras con mucho tráfico. Ten en cuenta que tu riesgo de desarrollar afecciones cardiovasculares y respiratorias puede aumentar, si te expones regularmente a los gases de escape de los vehículos.

Planifica tus sesiones de running y jogging

Para disminuir el riesgo de respirar la contaminación producida por los vehículos, o incluso sufrir un accidente, evita las “horas pico”. Lo ideal es que planifiques tus carreras en un horario matutino o vespertino.

Utiliza ropa transpirable y un calzado deportivo adecuado. No olvides proteger tu piel utilizando un bloqueador solar con factor de protección 50.

Dolor de rodilla en el running: Las causas y cómo aliviarlo

Dolor de rodilla en el running: Las causas y cómo aliviarlo

En este artículo te hablaremos sobre el dolor de rodilla en el running, y las causas que lo provocan. Es posible que hayas comenzado con esta actividad, y ahora estés experimentando molestias en tus rodillas.

La realidad es que puede ser muy molesto tener dolor en las rodillas después de correr, o incluso mientras haces running. No importa si eres un novato, o un corredor de maratón experimentado, es algo que puede suceder en cualquier momento.

¿Por qué te duelen las rodillas al correr?

Para la mayoría de las personas, correr es una actividad física altamente satisfactoria. Te ayuda a reducir el estrés, te mantiene en forma, e incluso hace que te sientas de mejor humor.

Lamentablemente todos esos beneficios saludables pueden verse interrumpidos por un dolor en la rodilla. Por ello es importante conocer aquello que ocasiona el dolor de rodilla en el running.

A continuación describimos cuatro de las razones más comunes del dolor de rodilla al correr, y lo que puedes hacer al respecto.

¿Qué causa el dolor de rodilla en el running?

Si estas experimentando dolor de rodilla luego de hacer running, o mientras corres, hay varias afecciones que pueden ser las responsables. Entre ellas destacamos las siguientes:

Rodilla de corredor

La rodilla de corredor es una de las causas más habituales del dolor en esa parte del cuerpo. Generalmente se trata de un dolor que se presenta debajo de la rótula de la rodilla, que empeora justo después de hacer running, o cuando subes o bajas escaleras.

El dolor en la rodilla se produce cuando la rótula se desalinea durante tu entrenamiento, haciendo que el cartílago inferior se irrite. ¿Qué puedes hacer al respecto?

Lo mejor es que reduzcas la intensidad de tus entrenamientos, asegurándote de realizar actividades que no agraven la lesión. También es recomendable aplicar hielo durante 15 minutos, cinco veces al día.

Puedes tomar un antiinflamatorio, pero si el dolor persiste, deberás consultar con un médico.

Tendinitis rotuliana

Es otra de las causas más comunes del dolor de rodilla en el running. Experimentarás un dolor justo debajo de la rótula, así como en la parte superior de la espinilla. El dolor se vuelve más intenso a medida que caminas, o al subir o bajar escaleras.

Esto sucede debido a la fuerza que se ejerce sobre la rodilla durante el running. Incluso, en ocasiones es posible que se ejerza demasiada presión sobre el tendón rotuliano.

Para tratar este dolor de rodilla al correr, es indispensable que interrumpas tus entrenamientos por completo, hasta que no sientas dolor. En lugar de running, puedes realizar entrenamiento cruzado, y aplicar hielo en la zona afectada durante 15 minutos cinco veces al día.

También puedes usar una correa para el tendón, ya que te ayudará a reducir el dolor. Igualmente, si no notas una mejora, deberás consultar con un especialista en este tipo de lesiones.

Osteoartritis

Si la osteoartritis es la responsable del dolor de rodilla en el running, no solo sufrirás de dolor. También experimentarás hinchazón, además de rigidez en la rodilla, ya sea cuando corras, o incluso al realizar tus actividades diarias.

Es una lesión de rodilla importante que ocurre cuando el desgaste del cartílago hialino, que es el revestimiento de la articulación, provoca que exista la fricción de hueso con hueso.

El tratamiento requiere que te mantengas en movimiento para que tus articulaciones sigan lubricadas. También se recomienda el uso de antiinflamatorios, así como correr en superficies blandas.

En caso de no mejorar, debes acudir al médico.

Síndrome de la banda iliotibial

Cuando la causa del dolor de rodilla en el running es ocasionado por el síndrome de la banda iliotibial, sentirás dolor en la parte externa de la rodilla. Normalmente es un dolor que aparece a los cinco minutos de comenzar a hacer running, y desaparece en el momento en que finalizas tu entrenamiento.

Ten en cuenta que la banda iliotibial se prolonga desde la cadera hasta la rodilla, cruzando la articulación de la misma. Por otro lado, entre la parte exterior del fémur y la banda iliotibial, se encuentra un saco lleno de líquido conocido como bursa.

El dolor en la rodilla aparece cuando la banda iliotibial está presionada, lo que hace que la bursa también se presione, y como resultado surjan las dolencias. Es posible que sigas haciendo running, a menos que el dolor te obligue a cambiar de actividad.

Al igual que en los otros casos, si el dolor persiste no dudes en acudir con el médico.

Conclusión

El dolor de rodilla en el running es cosa seria, por lo que no debes pasarlo por alto. Inicialmente puede comenzar como una ligera molestia que no te impide terminar tus entrenamientos.

Sin embargo, eventualmente el dolor al hacer running puede incrementar si no tomas las medidas preventivas adecuadas. En ocasiones, puedes pensar que aumentar la intensidad del entrenamiento puede hacer que el dolor desaparezca.

Lamentablemente, eso puede hacer que tu lesión empeore, y tardes más tiempo en recuperarte. Como hemos visto, pueden ser varias las causas del dolor de rodilla al correr, por lo que no debes asumir que desaparecerá por sí solo.

En muchos casos es posible que el origen de estas lesiones ocurran como consecuencia de una falta de calentamiento previo. Recuerda que calentar antes del running es vital no solo para evitar lesiones, sino también para mejorar tu rendimiento.

Así que si no quieres sufrir de dolor en la rodilla por hacer running, asegúrate de calentar correctamente, y seguir estás recomendaciones.

Ciclo menstrual en el running: ¿Cómo afecta tu rendimiento al correr?

Ciclo menstrual en el running: ¿Cómo afecta tu rendimiento al correr?

El ciclo menstrual en el running puede tener un impacto negativo en tu rendimiento. Si bien es verdad que existen muchos beneficios del running en las mujeres, no se pueden pasar por alto la influencia de los cambios hormonales.

¿Cómo impacta tu ciclo menstrual en el running?

A continuación te hablamos sobre el período menstrual al hacer running. También te compartimos algunos consejos para mejorar tu rendimiento, así como información sobre cómo los cambios hormonales del ciclo menstrual pueden afectar tu forma de correr.

La temperatura corporal

La progesterona eleva la temperatura corporal basal en un promedio de 0.2 a 0.6°C durante la fase lútea del ciclo menstrual. Este es el período de tiempo entre la ovulación y la menstruación.

Lo anterior es importante, ya que el aumento de la temperatura corporal durante la fase lútea se ha relacionado con una disminución del rendimiento. Los efectos son más notorios al hacer ejercicio durante un período prolongado en un ambiente cálido y húmedo.

Imagina que nuestro cuerpo tiene un termostato con un ajuste predeterminado, similar al de un coche de alta gama. Por lo tanto, cuando se alcanza una temperatura específica que es más alta que la configuración predeterminada, el cuerpo activa su sistema de aire acondicionado.

Como resultado, comienzas a sudar. Sin embargo, la temperatura corporal seguirá aumentando hasta que el rendimiento se vea comprometido si el “aire acondicionado” es insuficiente, o la temperatura ambiental demasiado alta.

El ciclo menstrual tiene un impacto en ese termostato interno, modificando la temperatura predeterminada a la que tu cuerpo comienza a enfriarse. Debido a esto, aumenta la probabilidad de un bajo rendimiento al hacer running.

Ten en cuenta que en casos extremos, la temperatura puede incluso puede elevarse hasta el punto que puedes experimentar agotamiento por calor.

¿Qué puedes hacer al respecto?

Afortunadamente existen numerosas técnicas de enfriamiento previo, incluida la inmersión en agua fría y el consumo de hielo en trozos. Todo ello te ayuda a mejorar la resistencia. Por supuesto, estos métodos pueden ser particularmente cruciales para las mujeres que experimentan el período lúteo.

Sin embargo, emplear esta técnica por sí sola no será suficiente en eventos más largos. Por ello es buena idea tener equipo de enfriamiento listo en cada puesto de avituallamiento si participas en un maratón.

El metabolismo y la nutrición

El metabolismo y la nutrición también son claves en el ciclo menstrual respecto al running. La progesterona promueve la descomposición de las proteínas, mientras que el estrógeno estimula el uso de grasas y disminuye la utilización de carbohidratos acumulados.

Para la menstruación en las mujeres, esto significa que el cuerpo es menos capaz de utilizar los carbohidratos almacenados durante la fase lútea. Esto es más evidente durante la fase lútea media, cuando los niveles de estrógeno son más altos.

Por lo tanto, para prevenir niveles bajos de azúcar en la sangre, es importante el consumo de suplementos con carbohidratos adicionales. Sin embargo, la progesterona también alcanza niveles altos en la fase lútea, por lo que es indispensable la ingesta de proteínas para recuperarse luego del running.

¿Qué puedes hacer al respecto?

Si no quieres que el ciclo menstrual en el running afecte tu rendimiento, es necesario que prestes atención a tu ingesta de carbohidratos. Ten en cuenta que el primer desayuno antes de una carrera, es igual de importante que el “segundo desayuno” después del running.

Las mejores opciones para una buena ingesta de carbohidratos antes de correr incluyen plátano, que te aporta 31 gramos de carbohidratos, o media taza de avena, que te proporciona 54 gramos de carbohidratos.

Ten en cuenta que en medio de la fase lútea, la nutrición posterior al running debe incluir tanto proteínas como carbohidratos. Luego de 30 minutos de hacer running, se recomienda consumir de 20 a 30 gramos de proteína, y de 8 a 10 gramos de carbohidratos.

En tu segunda ingesta después de correr, se recomienda yogur griego, algo de cereal, y café.

Síntomas pre-menstruales

El síndrome premenstrual, que únicamente lo experimentan entre el 20 y el 30% de las mujeres, se define por síntomas físicos y emocionales persistentes que interfieren con la vida diaria, incluyendo actividades físicas.

Sin embargo, los síntomas pre-menstruales son más comunes y afectan a alrededor del 80% de las mujeres. Los síntomas incluyen hinchazón, calambres en el estómago, sensibilidad en los senos, además de agotamiento.

¿Qué puedes hacer al respecto?

Puedes evitar que el ciclo menstrual en el running te provoque los síntomas mencionados anteriormente. Por ejemplo, para evitar la hinchazón y los calambres abdominales, no debes consumir alcohol. En lugar de esto debes consumir mucha agua.

También es recomendable consumir alimentos ricos en magnesio como el aguacate, las espinacas, las semillas de calabaza, y los frijoles. Si optas por usar analgésicos, asegúrate de no consumirlos en exceso, ya que algunos tienen riesgo de ocasionar daño renal.

Conclusión

Como hemos visto, el ciclo menstrual en el running puede impactar significativamente en las mujeres. Debido a que en cada mujer el período menstrual y los síntomas son diferentes, es buena idea incluir información sobre tu ciclo menstrual en tus registros de entrenamiento.

Muchas mujeres experimentan una mejoría en los días 5 a 14, y 17 a 20 de su ciclo menstrual. Es durante este período cuando la progesterona y el estrógeno se encuentran en sus niveles más bajos. Al mismo tiempo, el cuerpo tiene una mayor disposición a las reservas de glucógeno.

Como resultado, todos estos días son perfectos para hacer running, o planificar tus entrenamientos. Se recomienda que en tu fase de lútea te enfoques en el enfriamiento, y el consumo de carbohidratos al correr.

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